25 ene. 2007

De los chinchulines crocantes y otras cuestiones


El movimiento Der Tumbers tuvo su feliz alumbramiento una madrugada lejana ya, entre chinchulines crocantes, tintos no tan añejos pero entradores y cervezas frías.
El particular escoramiento a babor de Klaus Kinski mientras insultaba en el mas puro porteño a un indígena peruano en Aguirre y la Ira de Dios (que paciencia hubo que tener para llegar hasta el final...) nos hizo ver la luz al compañero Pravda y a mí, como podía ser que no lo hubieramos visto antes?. Los chinchus estarian provistos de alguna propiedad alucinógena, el nirvana nos visitó por capricho nomás?
El glorioso bunker de Munro (proxima reinauguración) se sacudió con los pasos de Néstor , y no es metáfora, que corrió a levantar los últimos restos de la orgía y a clavarlas en un pancito que se escondia detras de la pata de la mesa mientras me decía:
- Che negro, eso del manifiesto estético de tu bisabuelo siberiano esta muy bueno...
- Y yo cuando dije que tenia un abuelo siberiano que estuvo en el Gulag de Novi Semyanskalavisky?
- Sí, indudablemente el manuscrito desenterrado mientras cavaban las trincheras en medio de la tormenta de nieve fue un secreto familiar que finalmente tengo que revelar, tenés razón! Munro lo merece!
La hija de Fafa hizo su enésima intervención disfrazada de hombre araña para que le sirvieramos la chocolatada (5 am) mientras apresuradamente estabamos desenterrando de los rígidos el primer Live in Munro, grabado durante la mítica gira de reunión de los Der Tumbers, incluyendo el clip del increible cover de Last Day of Renton...
La polenta del mediodía nos sorprendió llorando al recordar aquellos días descontrolados de los tempranos ´70 cuando Bowie, Ray Charles y Hernán Figueroa Reyes decidieron incorporar nuestra música a sus repertorios...

21 ene. 2007

El sabor del panqueque

Que te pasa si te cuento que Carlitos Tevez largó la número 5 y es técnico en panqueques en el barrio de Flores?
Así nomás como te la cuento, el pibe se cansó del mundo del balompié y se hizo un master en revoleo de sartén, pero para disimular se calza un gorro de cocinero hasta las cejas.
Lo denuncia la mirada de coté al infinito, la dentadura made in Fuerte Apache, la acentuación de la frase: le hago flambeado el panqueque, amigu? (sic), la habilidad en como te acomoda la masa, como te despacha el panqueque, como te manda a guardar el plato de una y como aprieta los puños ante cada victoria sobre el metal recalentado y la mantequita derretida.
El asunto se pone bravísimo cuando le pega el golpecito fatal con el cual se derrama el ron sobre la llama y las llamas se alzan... te sale una angustia del pecho... unas ganas de revolear la masa con él...
Ah... estaba riquisimo